23 DE MARZO
1884.
Pacto de Tregua de 1884. El 4 de abril, durante el gobierno de Gregorio Pacheco, Bolivia firmó con Chile una tregua indefinida. El pacto manifiesta: “La República de Chile, durante la vigencia de esa tregua, continuará gobernando con sujeción al régimen político y administrativo que establece la ley chilena, los territorios —despojados a Bolivia— comprendidos desde el paralelo 23 hasta la desembocadura del río Loa en el Pacífico”. “Se entiende por tregua una suspensión de hostilidades. No es un trato de límites”, aclara el documento. Haciendo uso de la coerción, Chile obliga a Bolivia a entregarle los territorios conquistados y le fija un límite geográfico. Esta tregua es base para el Tratado de 1904.
1895.
Tratado de 1895. El 18 de mayo, Chile y Bolivia firmaron un tratado especial llamado “Transferencia de Territorios”. Aquí se manifestó la determinación formal de Chile de conceder a Bolivia un puerto en el Pacífico, entregándole Tacna y Arica en canje de su ex Litoral, si es que ganaba un plebiscito. En el caso de perder el mismo, por lo menos cedería a Bolivia una zona comprendida entre la quebrada de Vítor y la de Camarones.
1899.
Renace la idea de un corredor al Pacífico. El presidente chileno Federico Errázuriz Echurren pretendió acercarse a Bolivia diplomáticamente con el proyecto de una salida al mar por Tacna o Arica. Varios sectores chilenos se opusieron y el Senado postergó definitivamente los acuerdos conseguidos con Bolivia. Posteriormente, Chile propuso a Bolivia un programa de facilidades aduaneras sobre puertos chilenos, incluyendo construcciones de ferrocarriles y libertad de tránsito. A esto, el canciller boliviano, Eliodoro Villazón, planteó que Chile cediese una franja de territorio hacia el mar por Tacna o Arica. Las negociaciones volvieron a punto cero.
1904.
Tratado de Paz y Amistad entre Bolivia y Chile. Con este tratado, Bolivia cedió a perpetuidad el Litoral a cambio de la construcción del ferrocarril Arica-La Paz, 300.000 libras esterlinas y el compromiso de libre tránsito por territorio chileno.
1910 a 1913.
Bolivia restaura sus aspiraciones sobre Arica. Eliodoro Villazón ordenó al canciller Daniel Sánchez enviar a Santiago y Lima cartas en la que se declaraba que Bolivia lucharía por un puerto cómodo sobre el Pacífico.
1918.
Ofensiva diplomática ante la Liga de Naciones. A solicitud del presidente José Gutiérrez Guerra, Ismael Montes, quien se encontraba en Francia como representante de Bolivia, informó a los gobiernos de Francia e Inglaterra que “la demanda marítima es un derecho irrenunciable que emana de antecedentes históricos, jurídicos y geográficos”.
1926.
Propuesta de Estados Unidos. El secretario de Estado de Estados Unidos, Frank B. Kellogg, envió un memorándum a Chile y Perú pidiendo comprender a Bolivia y ceder a perpetuidad los derechos que poseían o creían poseer sobre Tacna y Arica. Chile y Perú rechazaron la iniciativa estadounidense.
1929.
Chile y Perú ponen candado a la demanda marítima boliviana. Este tratado, llamado también de Lima, establecía que los territorios de Tacna y Arica “no podrán ser cedidos a un tercer país sin previo consentimiento del otro país”.
1944 a 1951.
Bolivia retoma su demanda. En 1946, Gabriel Gonzales Videla, presidente de Chile, y el canciller de Bolivia, Aniceto Solares, suscribieron un preacuerdo a espaldas de sus pueblos, en el que Chile se obligó a realizar negociaciones directas con Bolivia para dar una salida libre y soberana al Pacífico. A cambio, Bolivia ofreció compensaciones hidroeléctricas. Cuando este preacuerdo salió a la luz pública, las negociaciones quedaron truncadas.
1964 a 1970.
Bolivia realizó propuestas a Chile. Los presidentes René Barrientos Ortuño, Luis Adolfo Siles Salinas y Alfredo Ovando realizaron propuestas sobre el tema marítimo al presidente Eduardo Frei de Chile, sin resultados positivos.
1970.
Allende manifestó su intención de mar para Bolivia. Néstor Taboada Terán, escritor boliviano, reveló que Salvador Allende le manifestó su intención de entregar una salida soberana al mar sin concesiones.
1975.
El abrazo de Charaña. El 8 de febrero, Hugo Bánzer Suárez, presidente de Bolivia, y Augusto Pinochet, presidente de Chile, suscribieron un documento conocido como “Declaración conjunta de Charaña”. Con éste se restablecían las relaciones diplomáticas entre ambos países, dando origen a algunas negociaciones con el objeto de poner fin a las mediterraneidad de Bolivia. Se ofrecía a Bolivia un acceso al Pacífico por el norte de Arica, al sur de la frontera chileno-peruana. Perú, que debía ser consultado (según el Tratado de Lima), objetó esta fórmula y propuso un estatuto trinacional para los territorios ofrecidos por Chile; este último no aceptó. En 1978 Bánzer rompió relaciones diplomáticas con Chile.
2002 a 2003.
TLC durante el gobierno de Sánchez de Lozada. En su último e interrumpido gobierno, Gonzalo Sánchez de Lozada negoció la firma de un Tratado de Libre Comercio. El asunto quedó desvinculado de la cuestión marítima por presión de las trasnacionales, que no querían mezclar un millonario emprendimiento con dicha reivindicación.
2003.
Demanda marítima en la ONU. Carlos Mesa, vicepresidente de Bolivia, en el marco de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se refirió a la demanda marítima, pidiendo a Chile actuar a la medida de las circunstancias que exigía el siglo XXI. Durante su gestión como presidente, bajo la consigna de “gas por mar”, Mesa logró que el debate sobre la demanda marítima cobre una extraordinaria vitalidad a nivel nacional e internacional.
2004.
Respaldo del Congreso a la reivindicación marítima. El 20 de enero de 2004, el Congreso de Bolivia, mediante una declaración y resolución expresó su firme convicción de que la reivindicación marítima es un derecho irrenunciable del pueblo boliviano. Así también formuló su firme y decidido apoyo a las acciones del presidente, Carlos D. Mesa.
2005.
Clima de distensión con Rodríguez Veltzé. El gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé se centró en restablecer un clima de distensión, luego de las tensas relaciones con Chile durante la administración de Carlos Mesa, que fueron superadas hasta lograr acuerdos migratorios y comerciales.
Actualmente.
Las relaciones entre Chile y Bolivia van en buen camino. Michelle Bachelet, presidenta de Chile, manifestó que su gobierno está abierto a una agenda “sin exclusiones” y que existe “la mejor voluntad para seguir avanzando en la construcción de una agenda de futuro”, aunque reiteró el principio inamovible de la “intangibilidad” de los tratados.
La base para cualquier acercamiento se está planteado en 13 puntos, estratégicos para bolivia y su histórica reinvindición marítima irrenunciable ...jamás....