Bolivia, este pequeño país enclavado en medio de Sudamérica, ha sido centro de integración en los viejos tiempos de la historia nuestra y aún incluso en los años iniciales de la invasión europea. Esta tierra que se desprende de las más altas cumbres andinas y se desliza hasta las cercanías del gran Amazonas, es clave imprescindible de cualquier estrategia política que se implementa en la región. Es por eso, que los acontecimientos que ocurren u ocurrieron aquí. Si la cultura Tiwanacota extendió su influencia a un territorio tan extenso como el propio Tawantisuyu de los Incas y el Qollasuyu abarcó las tierras mas ricas del imperio de Huayna Kápac, no es posible ignorar la vasta extensión que tenía colonia Audiencia de Charcas, rectora del pensamiento de toda esta región.
Somos uno en la conciencia de que nos arrebataron nuestra tierra, nuestras formas de trabajo, de gobierno y en muchos casos, de vida. Por eso tenemos que plantear que la integración es una aspiración y una necesidad. América Latina ha tenido la posibilidad de mantener lazos comunes, más allá de la conquista y la colonia. Nos hemos apropiado de la lengua que trajeron los invasores. Es nuestra, porque la pagamos con sangre, con explotación y con humillación. La hicimos nuestra para dar los espléndidos frutos de esa literatura que tiene calor, sabor y textura originarios con forma y color castellano.
Nuestra integración es y debe ser una integración de y para los pueblos y la necesidad imperiosa de formular nuevas políticas frente a las nuevas amenazas globales: nuevas políticas antiterroristas, económicas, jurídicas, sociales y/o culturales. Sin quedarse fraguados en las políticas de los años ochenta o noventa, que sin lugar a dudas son decepcionantes.
A nivel político.-
- El Consejo de Seguridad ha resultado totalmente inoperante a lo largo de su historia. Por lo que debe darse un criterio y enfoque a una nueva manera de pensar y actuar en estricto apego a los principios éticos y paradigmas, y es preciso modificar la concepción negativo y la concepción idealizada de Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (NN.UU.).
- Fortalecimiento de nuestra soberanía y nuestra voz en común, dentro el nuevo formato de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) o el surgimiento de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), que tiene que ser una palanca para defender y afirmar nuestra soberanía en un mundo globalizado y unipolar. Individualmente podemos ser fácilmente susceptibles de presiones externas, juntos hay posibilidades de desarrollarnos en escenarios internacionales.
A nivel Económico.-
- Complementariedad y no competencia desleal entre nuestras economías, lejos de seguir por el camino de la privatización debemos apoyarnos y complementarnos paras desarrollar y potenciar nuestras empresas estatales. Juntos podemos forjar una aerolínea sudamericana, una red estatal de electricidad, un banco de Sudamérica, un complejo de minero metalúrgico, una empresa estatal de yacimientos petrolíferos de Sudamérica, en síntesis un aparato productivo que sea capaz de satisfacer las necesidades fundamentales de nuestra población y fortalecer nuestra posición en la economía mundial.
- Un comercio justo en beneficio de todos los sectores y en particular de las pequeñas empresas, las comunidades, los artesanos, las organizaciones económicas campesinas y las asociaciones de productores. Tenemos que ir bajo nuevos principios de solidaridad y complementariedad que superen los preceptos de liberalismo comercial que han beneficiado fundamentalmente a las transnacionales y a algunos sectores exportadores.
- Afortunadamente se creo un Banco del Sur, que nos permitirá efectivamente atender proyectos de desarrollo productivo e integración bajo criterios de recuperación financiera y con contenido social.
- Integración energética entre consumidores y productores de la región, garantizar el abastecimiento a cada uno de los países privilegiando el consumo de los recursos existentes en la región.
- Definir precios justos que combinen los parámetros de precios internacionales con criterios solidarios hacia la región de Sudamérica y de redistribución a favor de las economías menos desarrolladas, certificar nuestras reservas y dejar de depender de las manipulaciones.
A nivel jurídico.-
El derecho Internacional es un sistema legal específico que se distingue de los sistemas legales de un Estado en particular. Es un sistema amplio y de rápida expansión que incluye varias ramas: Derecho de los tratados, el Derecho de las Organizaciones Internacionales, Responsabilidad en el Derecho Internacional, Derecho a seguridad Internacional, el Derecho económico Internacional, los Derechos Humanos en Derecho Internacional, el Derecho Aero y Militar Internacional, etc.
La integración regional para Bolivia, se ha convertido en una cuestión insosyable, una condición incuestionable y una demanda indiscutible. Pero, la integración, se basa en un entendimiento adecuado y esto pasa por la solución de un problema esencial para el desarrollo de Bolivia: la reivindicación marítima. Y esto consiste en:
1. Irrenunciable e imprescriptible y acceso soberano al océano pacifico
2. La obligación constitucional de los gobiernos a trabajar en la temática
3. Los medios pacíficos de solución de conflictos
4. Medios diplomáticos de solución
5. Medios judiciales de solución
6. Recurso a organismos internacionales
7. La renuncia a la guerra y al uso de la fuerza
8. La búsqueda de un nuevo régimen jurídico para el mar, que los fondos marítimos, así como sus recursos, se consideren patrimonio común de la humanidad.
9. La prohibición de apropiación unilateral por parte de los Estados, personas físicas o personas jurídicas.
A nivel social o cultural.-
Liberemos Sudamérica del analfabetismo, la desnutrición, el paludismo y otros flagelos de la extrema pobreza, y establecer metas claras y un mecanismo de seguimiento, apoyo y cumplimiento de estos objetivos que son el piso mínimo para empezar a construir una integración al servicio del ser humano.
- Mas empleo en Sudamérica y menos migración, lo más valioso que tenemos es nuestra gente y se está yendo a Europa por falta de empleo en nuestros países. La flexibilización laboral y el achicamiento del Estado no han traído más empleo como prometieron hace dos décadas. Los gobiernos tenemos que intervenir coordinadamente con políticas públicas para generar empleos sostenibles y productivos.
- Lucha continental contra la corrupción y las mafias, unos de los más grandes males que enfrentan las sociedades es la corrupción y el establecimiento de mafias que van perforando el Estado y destruyendo el tejido social de nuestras comunidades. Crear un mecanismo de transparencia a nivel sudamericano y una Comisión continental de lucha contra la corrupción y la impunidad que, sin vulnerar la soberanía la jurisdiccional de las naciones, haga un seguimiento a casos graves de corrupción y enriquecimiento ilícito.
- Derrotar el narcotráfico, desarrollar un sistema sudamericano con participación de nuestros Estados y nuestras sociedades civiles para apoyarnos, articular y desterrar al narcotráfico de nuestra región. La única forma de vencer a este cáncer es con la participación de nuestros pueblos y con la adopción de medidas transparentes y coordinadas entre nuestros países.
- Defensa en impulso a la diversidad cultural, la más grande riqueza de la humanidad es su diversidad cultural. La uniformización y mercantilización con fines de lucro o de dominación es un atentado a la humanidad. A nivel de la educación, la comunicación, la administración de justicia, el ejercicio de la democracia y la gestión de los recursos naturales debemos preservar y promocionar esa diversidad cultural de nuestros pueblos indígenas, mestizos y todas las poblaciones que migraron a nuestro continente. De una forma racional y equitativo es un pedido de justicia, los eternamente explotados y excluidos ahora tenemos la oportunidad más grande de nuestra historia a ser reconocidos. Es por esta las motivaciones suficientes que nos impulsan a forjarnos en una Diplomacia de los pueblos, y nuestra debe ser forjar una verdadera integración para “vivir bien”. Decimos “vivir bien” por que no aspiramos a vivir mejor que los otros. Nosotros no creemos en la línea del progreso y el desarrollo ilimitado a costa del otro y la naturaleza. Tenemos que complementarnos y no competir. Debemos compartir y no aprovecharnos del vecino. “Vivir bien” es pensar no sólo en términos de ingreso per-cápita sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra madre tierra, (pachamama).
Hacer de Bolivia, un actor internacional, digno, soberano, independiente y sobre todo con indentidad cultural, en el marco de la defensa de nuestros recursos naturales, con solidaridad y complementariedad.
Propuesta de cambio, s.e. EVO MORALES AYMA, 2006.
Emb. Pablo Solón, 2006
Imagén: wepmania.